lunes, 18 de mayo de 2026


 GILGAMESH: POESÍA Y POÉTICAS presenta a LEOPOLDO «TEUCO» CASTILLA

(Publicado en a página de Facebook el 22 de abril de 2026)

Leopoldo «Teuco» Castilla nació en Salta, Argentina. En 1976 se exilió en España donde vivió durante 21años.Actualmente reside en Buenos Aires. Escritor, poeta, ensayista, gestor cultural.

En la entrevista, Leopoldo, dice:

«...tengo la convicción de que un artista verdadero se reconoce por su alegría, por la creación de los otros. La poesía es como un racimo donde cada poeta trae una uvita que es su mundo y es el conjunto, la suma de asombros, sentidos y revelaciones, lo que construye la poesía.»

SELECCIÓN DE OBRA

DE: CAMPO DE PRUEBA
(1985)
SOBRE LA PERFECCION

La paloma perfecta
desciende a la basura
sobre las tablas rotas el agua muerta
los plásticos torcidos

cuando toque tierra
tendrá la armonía de la basura

también estos residuos
al llegar tenían la belleza
del que todavía es amado

el diseño del mundo puede ser la circulación
de estos inactivos objetos
su inmortalidad –lo neutro-
eres tú y yo y el oxígeno solo
y el río que supones aparte
y cada muerto

la armonía no resiste
a una paloma sola.

DE: BANIANO
(1995)

SUDESTE

II
Tiene temperatura de parto
la noche de Bangkok. La oscuridad
oleosa
corrompe lo que va a sobrevivir,
asfixia la cuchillería
de los peces secos,
entumece el verde
para que al alba tenga su ataúd el agua
y en los mercados
la misma luna
menstrúa
en el bulto que duerme en la vereda
y en el ojo del gallo
que peleará mañana.

No pasarán de esta noche
el dios grasiento que las moscas
desahogan,
el árbol enfermo por su propio perfume
donde un hermafrodita ofuscado
se ama,
este cirio que ha debilitado el infinito
ni los fuegos llorones de fritangas.

Todos, empobrecidos, girando lentos
en esta resaca de la selva y el mar.

El día sigue oculto
en la noche
como el sol dentro de una iguana
es esta corona de flores amarillas
que flota
ultrajada
en el río

todavía caliente
todavía sagrada.

NUNCA

A Daniel Moyano


Es la misma mosca
bramando
en el mismo verano,
la misma vela temiendo por las habitaciones
y en su horca
el trueno;
el mismo niño ese hombre con el agua al pecho
bajo los cielos asustados.

No hay quietud
la sombra de ese árbol
esta copa de vino
un relincho
esparcen toda eternidad

Tu y yo,
cada crepitación de la vida
y el astro seco
como una máscara
en el vacío
somos infinitos
infinito
cada sollozo
cada paso que das y el que no has dado
y una pluma que cae
y detiene la tierra
y el último estertor
que añade un laberinto.

El hombre
cría un animal, un caballo, un toro,
como quien alimenta a un dios antiguo
hasta que uno de los dos se lleva en los ojos
la extinción del otro
y es lo simultáneo
de la vida y la muerte
lo que tienen de inolvidables.

(…)

DE: LIBRO DE EGIPTO
(2002)

EL DESIERTO

A Arturo Botelli

En el desierto
uno es la sombra
la hendidura
por donde pasa la muerte
o el día siguiente

uno vive su tumba
a oscuras
dentro de su carne,
oyendo como el viento se lleva el día
y el polvoriento mar,
que golpea sin aire
contra el aire
su mariposa negra.

Aquí
las constelaciones cargan
al escorpión
y el hombre se envenena
si pronuncia, a solas, su propio nombre en la noche.

Sólo cuando el médano rojo
espanta a la luna,
después que el espacio se ha devorado,
recién entonces
lo que queda de uno
cicatriza.

DE: BAMBU
(2004)

INVOCACION ENTRE LUCIERNAGAS

Han vuelto el padre y la madre,
y peregrinan entre luciérnagas.

Será siempre así, construir
como ellas, de muerte a luz, de luz a muerte,
la casa vagabunda, mientras nos movemos
como agua instintiva
dentro de las habitaciones;
con el ojo
suspenso
entre el abismo y el cóncavo humano,
perdiendo y salvando todo:
la combustión,
las formas que pierden la memoria,
la carta que falta en los fractales,
el futuro, ese desterrado,
y las breves especies que se esfuman
dentro de un sueño que no ha soñado nadie.

Vengo a pedir la lluvia,
abuela del bambú;
las cuevas donde el dios se guarece
y se desampara la guerra;
la anunciación de la garza;
la piel que deja, porque no hay nadie en la serpiente;
el aroma del sándalo, templo del templo,
y la nieve, pido, sobre las nubes, en esa cordillera,
cadáver del cielo;
y la mariposa,
latido de su semejanza,
y vamos con los elefantes
y su dormida manada de planetas,
con el murciélago y su patíbulo,
con el loto, beso de su sombra,
con un colibrí y un cuervo y un pétalo y una ofrenda,

vamos al mar que no sabe morir,
vamos, padres, a verme, como en la infancia,
persiguiendo instantes,
detrás de las luciérnagas.

DE: LINEA DE FUGA
(2004)

III

¿Y la línea
que no tiene sombra
y arma este cuerpo
que no tiene cuerpo?

El mundo está atravesado
por ciertos elementos
que nunca estuvieron en el mundo

de ellos nos viene
la tentación de desaparecer.

Tal vez seamos
también grafía.

Sin sombra y sin persona
por una línea puede
fugarse un muerto.

DE: EL AMANECIDO
(2005)

LA MESA DE MIS DIOSES

A Pedro González

Bebo con mis dioses,
con Xangó, dios del trueno, protector
del ebrio y del amante,
a quien he visto desimantar a las bahianas
marearlas
como si dentro les copulara una bandera,
que descendió en mí en Santiago de Cuba
por obra y gracia de Orula y de un babalao
cenizo
de cruzar la suerte de los hombres.
Bebo con Vishnú a quien no pude despertar
de su lento absoluto, cuando ascendiendo
una escalera enorme
lo vi yacer, sin mundo,
como una luna esperando el regreso del cielo.
Fue en Bali esa visión. La tierra
desaparecía
devorada por sus delicadezas.
Ofrendo y bebo con la Pachamama, porque le pertenezco
arbolito que yo soy y nunca alcanzo
río que me llamo y nunca vuelvo,
y con el Señor del Milagro,
que brillaba como un fruto
en el terror
en el luto
y el espejismo del alma de mis abuelos.

En la mesa, desnumerando, como suelen,
está el duende, con su mano de lana
y su mano de hierro
cicatrizando sus ojos debajo de la higuera.
Y el diablo, pobre hombre, aparecido en otra dimensión,
tahúr,
que sólo como música puede entrar a este mundo.
De pie, a mis espaldas, está mi muerto. Lo desconozco.
Me dijeron “es alto y tiene el pelo blanco. Lo cuida.”
Un extraño condenado a mi suerte,
un plenilunio de mi cuerpo. Y es que otras formas duran
para sostener tu forma
y están vacíos todos los nacimientos.

Y estoy yo, ateo, sin iglesias,
milagroso.
Y en otro rincón, también yo, con siete años,
mirándome mirar
los sentires de mi madre
y a mi padre ardiendo,
maravillado,
herido
entre cantores difuntos.

Unos recién naciendo,
otros, en la muerte,
maldormidos,
nos amanecemos
aunque nunca llegue el día.

Estamos todos ocupando todo.

No falta nadie.
Y, sin embargo, la mesa está vacía.

DE: MANADA
(2009)

I

¿Cuándo se emocionó el carbono,
cuándo la energía remota y terrible
se doblegó y por verse
besó el polvo, embelesó el sonido
detuvo la luz
y en una caridad del espacio
hizo estas imágenes?

Hombres hendidos por el tiempo
igual que una bandada,
pálpitos en la carne
y en la bocanada de la muerte
ecos.

Estos apagones vivos
estos altares de ciego
volados por todas las dimensiones
procrean el horror y el prodigio
de un animal haciendo otro animal
otro peldaño del abismo.

Y el vértigo que sostiene a la naturaleza.

Migran envejecidos
por un alta velocidad
en un escalofrío del sol
y son estampidos: el que se va en llanto,
el que canta, el que mira,
el que recuerda se va
y se va el que ríe
al futuro salvaje.

Son de noche,
huecos
de día, noches encandiladas

se alejan brillando
mientras los despide la manada
asentándose
como una estrella lenta sobre la tierra.

DE: TIEMPOS DE EUROPA
(2014)

LA FORMA DEL PARAÍSO

Emmanuel Swedenborg resiste su final
en la Catedral de Upsala
donde una sola línea del gótico
desahoga el universo.

Antes de morir
asistió a las bodas de los difuntos
en las asépticas ciudades
de un Edén decoroso.

Un escenario
donde, quizás,
era él
la visión.

Tal vez ese otro mundo, Swedenborg,
esté oculto
en el incesto letal de la simetría,
en la unidad numerosa del polvo,
en el olvido que, como el mercurio,
separa lo mismo de lo mismo.

La materia
-que también es leyenda-
puede ocupar espacios simultáneos

por eso no vuelve en sí

por eso recordamos el paraíso.

DE: NGORONGORO
(Poemas al Africa)

ALDEA GOROUSSI

Seis mujeres acarician el adobe,
lo suavizan, lo duermen
hasta que le entre en la piel
el infinito.

Hierven semillas, vainas, cortezas,
descarnan el color del árbol
y en las paredes pintan
el rastro del leopardo y el león,
les roban el sigilo
para que no ataquen.

Y también una flauta, un atabal:
dibujan la arcilla
que melodía
esa aldea de cerámica.

Son de barro las vasijas
donde se desangra el mijo rojo,
las ollas que acumulan
la única fortuna
de los dueños de casa
y también de barro las tinajas que esconden
a los niños que han nacido muertos,
una catacumba
a flor de tierra
como un nidal de ánimas.

Le arrancaron el final al polvo.

Cada habitación un cántaro,
cada granero un ánfora.

La greda obedece.
No hay forma que no se entregue.

Vinieron al mundo
con las manos del agua.

DE: POESÓN
(al universo)

POESÓN

(De poesía y del griego póiesis, derivado de poeio: crear.)

Hasta ahora se desconocía su existencia
como partícula elemental.
Es portadora de los códigos
de la totalidad a la singularidad.
Interviene en todas las dimensiones,
revela lo invisible
y multiplica los mundos
También se expresa en ondas.

Aunque intangible, forma parte, como el neutrón,
el fotón, el protón, del universo.
Actúa provocando severas distorsiones
en las leyes físicas.

Por un símil fonético puede confundirse
con poison
(del inglés):
veneno.

ENTREVISTA CON EL POETA

Gilgamesh: Teuco, en su extensa producción poética y no solo, vida y obra van por un mismo carril. Un carril en el que el viajero comprometido mira, lee, escribe y contagia ese deseo de ser uno, con todos, en este mundo. ¿Cómo descubre la poesía y su vocación de poeta?

Leopoldo Teuco Castilla: Hay tres circunstancias fundamentales que creo determinaron mi vocación: primero mi padre, Manuel J. Castilla, que entregó su vida a la poesía con una pasión y una honestidad insobornable y del que aprendi todo lo que sé de este oficio; después mi madre, una mujer de una gran sensibilidad . Recuerdo que me acunaba con las canciones de Federico García Lorca y , que de niño me llevaba a la terraza de mi casa a que escuchar música clásica mirando las estrellas. Y el tercero era yo mismo que, como todo chico a esa edad vivía intensamente un mundo imaginario (ahora de mayor sé que era de verdad) y, también intensamente -por callejero y curioso- la aventura de descubrir lo que llamamos el mundo real.
Saliendo de mi adolescencia me fui a los 15 años a Tucumán a estudiar derecho, carrera que –pese a no ser mal alumno- me la boicoteó el afán de escribir versos. Años después comencé la carrera de Letras en la Universidad Nacional de Salta, pero la tuve que interrumpir en 1976 para partir al exilio.

Gilgamesh: ¿Recuerda el impacto de esos primeros versos escuchados o leídos y de ese primer verso escrito con intención poética?

Leopoldo Teuco Castilla: Sí, uno dichoso, que contaba el romance de los peregrinitos de Lorca y otro triste que relataba la muerte de una niña negra. Con respecto a mi primer poema, cómo será de espantoso que no me olvido el día que lo escribí: el 15 de diciembre de l961. Se titulaba El árbol caído (y creo que se cayó por el peso del ripio de mis versos).Pero si no fuera por él quién sabe cuál hubiera sido mi destino.

Gilgamesh: Desde «El espejo del fuego» hasta su «Poesía Reunida» (de próxima aparición), ¿qué búsquedas y temas se sostienen, cuáles inauguran otros recorridos? ¿Piensa su obra como una totalidad? ¿Cómo se vive la relectura para reunir textos que abarcan décadas de trabajo ininterrumpido?

Leopoldo Teuco Castilla: Hay veces que la poesía nos concede un fogonazo que puede originar un poema suelto y, en otros casos , varios como muchos árboles brotando de una sola semilla. A mí, como a otros muchos poetas, se me fue dado aventurarme por esas dos experiencias. En poesía he publicado 28 libros algunos con una diversidad de temas en el mismo volumen y otros con un tema que se desarrolla a lo largo de muchos poemas. Andando con el tiempo se terminaron agrupando en cuatro Colecciones: los que escribí mirando y aprendiendo en mis viajes por muchos países y que integran el Canto al Planeta; los relacionados con una visión de la física y del universo; otro grupo titulado Los días humanos ( en los que los poemas más íntimos hallaron sitio) y el último, una trilogía donde se unen poesía e imagen y que integran poemas referidos a piezas de arte ( pinturas, máscaras y esculturas precolombinas).
A mí la palabra obra me parece un tanto desmesurada: obras hacen los anónimos albañiles y sus construcciones duran siglos y yo no sé si mi escritura perdurará alguna vez. Creo que todo poeta se conformaría con que quede una línea de lo que ha escrito. Cuántos libros pueden alcanzar la intensidad de un solo verso como el de Quevedo “ Polvo seré más polvo enamorado”. El milagro lo trae la poesía, es sólo de ella. Y nos lo concede cuando ella quiere. Uno, si la fortuna lo ayuda, puede que lo atrape. Pero si ella se niega, aún con todo esfuerzo que pongas, no darás con el poema. Sólo somos sus amanuenses. De ese modo cómo pensar en una totalidad del trabajo que uno ha hecho, si cada poema es comenzar de nuevo y toda la escritura anterior se nos vuelve extrañamente ajena, como esos cielos que retornan vacíos después de haber albergado muchas tormentas .

Gilgamesh: Su trabajo no se limita a su propia obra sino que también difunde la de sus pares. Pienso en el «Festival Internacional de Poesía de Salta». ¿Nos contaría cómo surge esta propuesta que se sostiene en el tiempo y por fuera de la centralidad porteña?

Leopoldo Teuco Castilla: Con respecto al Festival Internacional de Poesía de Salta, ya hace más de tres años, con los poetas Esteban Singh Caro, Marcelo Sutti, Eduardo Robino, Lucrecia Coscio, Fernanda Agüero, Carlos Müller y Diego Saravia Tamayo fundamos este encuentro con la convicción de que era necesario crear y expandir desde esa provincia un Polo Regional de Cultura que extendiera su acción a todas las provincias del mal llamado interior del país para de ese modo promover y difundir la obra de esos creadores tan importante como postergada por un centralismo excluyente y mal entendido ya que priva al país de un invalorable venero que de cabal muestra ante el mundo de la verdadera dimensión de la cultura argentina. El éxito internacional conseguido por el Festival al cabo de sólo tres ediciones, da cuenta que vamos por buen camino.
Con respecto a la difusión de la poesía ajena tengo la convicción de que un artista verdadero se reconoce por su alegría por la creación de los otros. La poesía es como un racimo donde cada poeta trae una uvita que es su mundo y es, el conjunto, la suma de asombros, sentidos y revelaciones, lo que construye la poesía. Más de una vez aventuré que a ella la hace la naturaleza, puesto que, de hecho, nosotros somos parte de ella. Su difusión es importantísima y más en estos tiempos en que regímenes terribles en su afán de dominación quieren acabar con la memoria de los pueblos para destruir su futuro, reduciendo a emogis o signos su lenguaje, usando la cibernética para anular su discernimiento de modo que ese sujeto crea que cree lo que a ellos les interesa. Son los mismos que inventan las guerras o las que destruyen nuestras reservas ecológicas con intencionados incendios, asesinando el agua al entregar los glaciares, envenenando el mar y exterminando miles de especies en el planeta.

Gilgamesh: ¿Y el «Movimiento para la creación de los Bosques de la Poesía»?

Leopoldo Teuco Castilla: Mirando con dos maravillosos creadores Aldo Parfeniuk y Pedro Solans como desaparecían bajo las llamas los árboles de la sierra cordobesa nació en Carlos Paz, como un gesto de rebeldía, el primer Bosque de la Poesía en la Argentina. Desde ese entonces- era el 2020- hasta ahora, fundados por los poetas se multiplicaron y ya son más de un centenar creciendo en nuestro país, en América Latina, EE:UU: y Europa. Un esfuerzo que recibió en España un premio internacional por su acción en la Cooperación Cultural Iberoamericana y que en la Argentina creó CONASUD (Convocatoria por la Naturaleza como sujeto de Derecho) integrada también por destacados juristas argentinos y latinoamericanos autores de un Proyecto de Ley que, se presentó al Senado de la Nación.

Gilgamesh: ¿Qué lecturas y qué escrituras propició el exilio? Vivir y crear desde Salta, ¿marca y/o habilita otro exilio?

Leopoldo Teuco Castilla: En mi caso el exilio tuvo en mi escritura un efecto extraño: en los primeros cuatro cinco años me amputó tanto la frecuencia con la que venía escribiendo como me cambió el lenguaje. Fue entonces que nacieron los primeros libros referidos a la física: Versión de la materia, Campo de Prueba y Teorema natural. Un abordaje temático que no era frecuente en la poesía de esa época. Yo tenía treinta y pico de años cuando se publicaron. Fue una mutación inesperada, más todavía que yo, como salteño irredento, defendía mi tonada y el lenguaje de mi tierra que tiene tanto de atávicas emociones como de una oculta y extraña metafísica propia de esos lares. Recién , al regresar del destierro (que no fue fácil), pude recuperarlos. Y ahora tanto España como la Argentina ya son mías. Sin embargo la poesía trae una carga del universo- y hasta de antes del universo- lo que hace su origen indescifrable. ¡Dónde nacerán los versos que uno escribe? Eso ni yo, ni nadie lo sabe.

NOTA BIOBIBLIOGRÁFICA

Leopoldo Castilla nació en Salta, Argentina. En 1976 se exilió en España donde vivió durante 21años.Actualmente reside en Buenos Aires.

Ha publicado 28 libros de poemas y numerosas antologías de su obra en Latinoamérica, Europa y otros países: El espejo de fuego (Salta, Argentina, edición del autor, 1968); La lámpara en la lluvia (Salta, edición del autor, 1971); Generación terrestre (Salta, edición de la Dirección de Cultura, 1974); Versión de la materia (Madrid, Editorial Estaciones, 1982); Campo de prueba (Buenos Aires, Libros de Tierra Firme, 1985); Teorema Natural ( Madrid, Hiperión, l991) con una segunda edición en Valencia Venezuela de la Universidad de Carabobo en 2008 y una tercera en Buenos Aires, editada por Hilos en 2013; Baniano (Madrid, Editorial Verbum, 1995), Antología Poética (Buenos Aires, Fondo Nacional de las Artes, 2001); Nunca (Buenos Aires, Ultimo Reino, 2001); Libro de Egipto (Buenos Aires, Ultimo Reino, 2003); Línea de fuga (Buenos Aires, Ediciones El Mono Armado, 2004); Bambú (Buenos Aires, Ediciones El Mono Armado, 2004); El Amanecido (Buenos Aires, Ediciones El Mono Armado, 2005); Antología Poética (Caracas, Monte Avila, 2008), Le Voleur de Tombes (París, Francia, L´Oreill du Loup, 2009); Manada (Buenos Aires, Ediciones El Mono Armado, 2009., segunda edición traducida al francés por Cristina Madero y Stephane Chaumet y editada en París por la editorial Al Manar, 2015), Coirón ( Buenos Aires, Ediciones del Zorrito, 2011 ); Guarán ( Salta, Ediciones Cornejo Araoz, 2012 ); Anzoología (Santiago del Estero, Secretaria de Cultura de la Provincia de Santiago del Estero, 2012- Segunda edición, Ediciones Nudista, Buenos Aires, 2016); Gong, Canto al Asia (Buenos Aires, La Letra Impar, 2012), con una segunda edición en Caracas, Venezuela, en la Fundación del Centro de Estudios Latinoamericanos, en 2014 y una tercera en Bogotá, Colombia ,en Uniediciones, 2018.
Este libro incluye en su primera aparición al libro Durián); Tiempos de Europa ( Buenos Aires, El Suri Porfiado, 2014) , Viento Caribe (Caracas, PDVSA, Petrocaribe y editorial Tesalia, 2015, traducido al inglés por Lorena Wolfman y al francés por Stephane Chaumet- Segunda edición, Ediciones Nudista, Buenos Aires, 2016 ); Poesón (al universo) (Buenos Aires, El Suri Porfiado, 2016); Era el único planeta que cantaba, Antología poética (Madrid, Editorial Visor, 2016); Nacer incendia, Antología Poética (Lima, Perú, Summa, 2016) ; Ngorongoro (Córdoba, Ediciones Nudista, 2017) La tienda de los milagros (antología personal) (La Paz, Bolivia. Editorial Plural,2017), El caminante (antología poética) ( Quito, Ecuador, El ángel editor,2018), Paralelo al paraíso ( antología poética) (Bogotá, Colombia, Caza de libros editores,2018), Baltasar (Córdoba, Argentina, Nudista, 2018); Il pendolo del mondo. (antología poética), (Rimini, Italia, Raffaelli Editore, 2018) ; El ejército de terracota (plaqueta) (Nueva York, USA, Pen Press, 2019) ; Ciego en una jaula de mariposas, edición de homenaje al autor, con poemas suyos y pinturas originales de Gabriela Aberastury y Mariano Cornejo ( Salta, Ediciones Cornejo Aráoz, 2019); El don del alabado ( Córdoba, Argentina, Nudista, 2019 y reeditada por El Ángel Editor, en Quito, Ecuador, en 2023); La última piel del mundo (Córdoba, Argentina, Nudista, 2019), Como si hubiera pasado una garza (Córdoba, Nudista,2022) y en el mismo año y con la misma editorial Jerusalén, el tigre de dios. También en 2022 publicó Poesía de la física una antología en Editorial Caletita, Monterrey, México. En 2024
la Editorial Nudista publicó otros tres libros. Las coplas de los misterios, La balada de las máscaras y Los tres espejos. También este año la Editorial Monte Ávila, de Caracas, Venezuela, editó una Antología poética suya y se publicó otra antología de sus poemas traducidos por el poeta Abdul Hadi Abdul al árabe en El Líbano en la Editorial Dar al Rafidain titulada La creación no ha comenzado todavía.
También en el 2024 su libro Manada fue traducido a ese idioma por Jamel Jlassi y se publicó en Túnez en la Colección Sheen Publishing House: Editions Arabesques.

Como narrador ha publicado los siguientes libros de relatos: Odilón (Salta, edición de la Dirección de Cultura, 1975), La luz Naranja (Soria, edición de la Diputación de Soria, 1984), La Canción del Ausente (Rosario, Santa Fe, Ciudad Gótica, 2006), con una segunda edición que incluye poemas editada en Buenos, Argentina, por Desde la gente en 2010 y El Arcángel (Novela) (Buenos Aires, Catálogos, 2007), con una segunda edición en Bogotá, Colombia, Uniediciones, 2019.
Fue invitado por la Unión Soviética para escribir un libro que la Editorial Progreso de Moscú publicó en 1990 con el título Diario en la Perestroika. También es autor de Nueva poesía argentina (Madrid, Editorial Hiperión, 1987); Poesía argentina actual (Estocolmo, Editorial Siesta, 1988) ; El cantar del Catatumbo ( Crónicas de la Venezuela Bolivariana) ( Buenos Aires, Argentina, Desde la gente, 2014) y Memoria poética del Valle Calchaquí de Salta (Salta, Bodega San Pedro de Yacochuya, 2022).
Con su hermano Gabriel Castilla publicaron Cuentos y dibujos de los niños de Castilla-La Mancha., editado por la Junta de Comunidades de esa región española en 1995 y Manuel J. Castilla, Crónica bibliográfica (Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta y EUDEBA, Buenos Aires, Argentina,2018).También es autor de canciones del folklore argentino y de obras para teatro de títeres.

En 1999 publicó El árbol de la copla (Buenos Aires, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativo).
Poesía suya fue traducida al inglés, francés, griego, italiano, sueco, alemán, portugués, chino, turco, macedonio, árabe y ruso.Y también transcripta al braille. Sobre su cuento “La Redada” se filmó el largometraje homónimo dirigido por Rolando Pardo.

Recibió premios y distinciones nacionales e internacionales. Fue condecorado en la Universidad de Carabobo de Venezuela por el conjunto de su producción. En su país el Primer Premio Municipal de Poesía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, bienio 1998-1999 ; el Primer Premio de Poesía año 2000 del Fondo Nacional de las Artes ; En 2003, Libro de Oro del año instituido por Fundarte por Libro de Egipto; en 2013 el Premio Esteban Echeverría, con el voto de escritores de toda la Argentina ; en 2014 el Premio Konex, el Premio Rosa de Cobre de la Biblioteca Nacional por toda su trayectoria y el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora que otorga el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos de Venezuela. La Academia Argentina de Letras distinguió Tiempos de Europa, como el mejor libro de poesía publicado en el trienio que va desde 2013 al 2015 .Además fue galardonado por toda su obra con el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía año 2018,
En 2019 fue nombrado Miembro de Honor de la Academia Nacional del Folklore de su país. En en el mismo año fue galardonado con el Premio Carlos de Honor que otorga la ciudad de Carlos Paz, de Córdoba, Argentina, por su obra y por su acción en defensa de la naturaleza.
En el 2022, en Salamanca, España, se le confirió la Medalla Fray Luis de León de la Poesía Iberoamericana, por toda su obra poética. También en este año, en Huelva, España, la Asociación Cultural Iberoamericana lo premió en reconocimiento a toda su trayectoria poética.
Es Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Salta, título que se le confirió por su obra poética y por su lucha en defensa de la naturaleza.
Es fundador, junto a los poetas Aldo Parfeniuk y Pedro Solans del Movimiento para la creación de los Bosques de la Poesía y por una Ley que declare a la naturaleza sujeto de derecho, acción que se ha concretado en la fundación de bosques por todo el territorio argentino y que ya se ha extendido a otros países latinoamericanos, EE:UU y también a España, donde - en acción conjunta con la Asociación Poetas de Huelva por la Paz y la Asociación Cultural Iberoamericana-se fundaron bosques en Huelva y Granada.
Su Poesía Reunida , de próxima aparición, ha sido ordenada en tres bloques: Poesía de la física y el universo; Los días humanos y Canto al planeta , éste último agrupa en 13 tomos los libros escritos en sus viajes por un centenar de países de los cinco continentes. Un cuarto bloque lo integran tres libros donde los poemas son acompañados por imágenes. Son ellos:El don del Alabado; La balada de las máscaras y Los tres espejos.

  GILGAMESH: POESÍA Y POÉTICAS presenta a LEOPOLDO «TEUCO» CASTILLA (Publicado en a página de Facebook el 22 de abril de 2026) Leopoldo «Teu...